ALTAR DE FINADOS: "Creencias y algunos significados..."
Entre flores, velas encendidas y ofrendas que tienen lugar en un altar en las casas yucatecas se realiza la conmemoración por las ánimas del purgatorio, en los llamados días de finados en Yucatán. Olores y sabores, mientras el incienso perfuma el ambiente rodeando todo de misticismo.
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| Se nombraba como “U janal pixano´ob” que significa comida de las ánima - altar de finados. (Foto: elsouvenir.com) |
La lingüística maya registra la palabra “pixán”, aquello que sigue siendo una identidad de persona, ya no física, pero continúa viva, porque si bien el cuerpo desaparece, continúa existiendo como el “pixán”, que los cristianos traducen como el alma, ésta se ausenta a un lugar de descanso, para los católicos a un lugar de purga para pagar sus pecados, regresa anualmente a convivir con sus familiares y a visitar su pueblo. Es una celebración a la continuación de la vida, de la plenitud, representa el ciclo de la vida, como la semilla de maíz que es enterrada y entre la oscuridad de la tierra resurge a la vida. Se nombraba como “U janal pixano´ob” que significa comida de las ánimas.
En tanto con la castellanización del idioma, más general de ciertas décadas al presente, se dice día de santos finados.
Las creencias y los dichos son parte importante para entender, enseñar a valorar toda esta celebración de las ánimas. Creencias y significados de los componentes del altar son piezas fundamentales que justifican su ejecución.
Sincretismo de religiosidad maya y con la costumbre española católica de honrar la memoria de los muertos y pedir por la salvación de su alma. Entre las creencias debemos mencionar que cuando a poco más de mediados de octubre, caen las pequeñas lluvias, se dice que las ánimas limpian su camino y lavan sus trajes de gracia.
Y cuando finaliza octubre, y el viento sopla suave, es señal que algunas ánimas han salido, por tanto las mujeres no deben urdir sus hamacas y costurar pues puede atar a las ánimas. Las criaturas y los bebés deben llevar una cinta negra para que las ánimas de los "pixanitos", o sea, las ánimas chicas no se las lleven.
El Hanal Pixán
Se divide en dos partes el Hanal Mején Pixán y Hanal Nojoch Pixán, el primero se celebra el 31 de octubre y el segundo el primero de noviembre. Nueve días antes da comienzo el novenario de bienvenida, pues comenzarían a llegar la media noche del 31 de octubre, cuando el purgatoria se abre, saliendo primero las almas de los niños, los “Mején Pixán”, y en la noche del primero las almas de los adultos, los “Nojoch Pixán”. Se reza el rosario en la madrugada y mientras se canta el “Salgan, salgan, ánimas de pena, que el rosario santo rompa sus cadenas…” las ánimas van saliendo del purgatorio unas salen con prisas y saltan de contento, en tanto que las ánimas santas y nobles en solemne procesión van entrando al pueblo. Todo es tranquilidad, respeto profundo, y no falta quien por incrédulo haya visto con asombro la solemne procesión, en escarmiento atroz por su indiferencia. A la par del novenario se efectúa la limpieza de las casas, patios, se aplica pintura blanca a las albarradas, preparar manteles, y objetos que servirán en el altar. La noche en que se cree llegarán, las puertas de las casas son adornadas con flores como el Xpujuc, amor seco y árnica. Y las albarradas se iluminan con la luz de infinidad de velas para que las ánimas vean el camino de llegada.El 31 de octubre el altar está dedicado a las ánimas chicas. El mantel es de colores con bordados de animales, juguetes o canastitas. Las comidas no deben ser condimentadas por el temor que les haga daño, puede ser puchero de gallina, pollo asado con caldo, frijol colado con calabacita, entre otras comidas. Alrededor del altar se colocan juguetes como cochinitos, trompillos y gallitos de barro para que los niños se entretengan. Las velas del altar deben ser de colores variados y su número depende de los niños muertos en la familia. Los dulces de papaya, nance, ciricote, calabaza, mazapanes y demás forman parte de la ofrenda. Los panes son en forma de muñecos. También frutas, tamales con cool de achiote y una jícara de agua, este elemento es indispensable para calmar la sed de las visitas purgantes. Todas las ofrendas deben ser colocadas en jícaras o platos de barro.

















